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martes, 10 de marzo de 2015

¡No maten a los bichitos!

Cada día que pasa se van notando los días más largos, sube la temperatura, nos vamos quitando capas de ropa sin darnos cuenta, florecen las flores y pronto cambiarán la hora...¡Ya es (casi) primavera! Con ella también vienen los resfriados tontos por los cambios bruscos de temperatura, las alergias y los bichitos...

Hoy voy a comentar una forma diferente y muy de tendencia que aporta vida a tus interiores: la entomología.



Decorar con bichitos, o sea, insectos, a cualquier persona le puede resultar algo asquerosillo, pero todo cambia cuando se entera que está de moda y lo ve estampados (que no espantado) en cojines, papel de pared, láminas, vinilos, alfombras, colchas, incluso en vajillas. Siempre que esté bien integrado en la decoración, verás que encaja perfectamente, y da igual que sea insectos o la escultura más bonita del mundo, si no se integra bien con los demás elementos que forman el espacio, se verá un churro.

Orugas, escarabajos, libélulas, abejas, grillos, mantis religiosas, hormigas, moscas, mariquitas, polillas... Bienvenidos.



Es pura conexión con la naturaleza. Su existencia puede verse como una metáfora; la oruga que se convierte en mariposa puede representar el resurgir o la evolución de las personas, quizás sea el insecto más usado por sus colores y formas elegantes, quedan bien en habitaciones femeninas y hasta disecadas y colgadas en un cuadro al estilo de los coleccionistas.

Pero existen muchos otros algo menos agraciados estéticamente que también podemos encontrar en todo tipo de zonas de nuestra casa. Guarda el matamoscas y el Fly y observa estas imágenes, te inspirarán y te ayudarán a recibir la primavera con los brazos abiertos. ¡Pura naturaleza!


























 
Si todavía sigues pensando que no pondrías un insecto en tu salón o dormitorio, definitivamente dejo de escribir cada día sobre decoración. A mí me convence, me parece que con unos pequeños detallitos es una buena manera de renovar la apariencia de nuestro hogar de cara a la primavera.

Observa & Decora

lunes, 9 de marzo de 2015

Hágase la luz

Si has leído algunos de los post anteriores, sabrás que, para mí, la luz y el color es la base de la decoración, independientemente del espacio que tengamos. No hay post que no nombre a una u otra o ambas a la vez. Sobre el color ya he hablado, aunque quedan cosas por decir, pero para hablar de la luz, tanto natural como artificial, hay que estar preparado psicológicamente. Hay tantísimas cosas que decir sobre la luz, que sería imposible recapitularlas en un solo post, o en todo caso sería un post infinitamente largo. Podré hablar de su teoría y reglas generales, pero sobre las aplicaciones y trucos, mejor hacerlo conforme se me vayan ocurriendo o el post vaya necesitando, porque como digo, podría estar semanas.

La luz es imprescindible en los interiores. Tiene la capacidad de realzar colores, formas de muebles, objetos, molduras... Y no solamente desde un punto de vista estético, también influye en el ánimo de las personas y en las actividades que se realizan en el interior de hogar. La cantidad de luz permite transformar el modo en que se percibe la estancia.


Las ventanas es la principal fuente de luz exterior, que puede verse reforzada por una correcta ubicación de los muebles, elección de cortinas y el color.

A tener en cuenta:
-Si la ventana está centrada, la luz será más intensa y uniforme que si está descentrada, que genera menor flujo de luz al interior.
-Prestar atención a no obstaculizar la ventana. Evitar muebles que la oculten y cortinajes oscuros y pesado en el interior, y plantas o árboles en el exterior. Es mejor que estén fuera del campo visual.
-La ventanas cercanas al techo, proporcionan una luz poco intensa pero uniforme. Este es uno de los trucos que explicaré más adelante para estancias sin ventanas.
-Uno de los trucos en cuanto a la luz, es como ya expliqué en post anterior, abrir el espacio, por ejemplo el salón con la cocina, recomendable para espacios pequeños.
-Usar puertas corredizas. Separa ambientes cuando lo necesites y no obstaculiza el paso de la luz. 
-Es posible que en vez de potenciar el paso de la luz, necesites controlarlo por exceso. Esto se controla fácilmente con cortinas o persianas.


El color es el aliado de la luz. Como ya expliqué, los colores claros absorben menos luz y por lo tanto reflejan más cantidad de luz que los oscuros, que absorben mucha cantidad y reflejan muy poca o nada. Cada zona de la estancia refleja la luz de forma diferente. Saber qué zonas son las que más y menos luz reflejan, nos permitirá conocer dónde es preferible aplicar colores claros y dónde podremos animarnos con un color más intenso, porque la luz natural no altera la percepción de la iluminación en el interior.

Las áreas dónde mayormente se refleja la luz son, en orden de mayor a menor: (1) las paredes laterales, seguida por el (2) techo y por la pared frontal a la entrada de luz, (3) el suelo, y por último, (4) la pared donde se encuentra la ventana. Es ahí donde podemos arriesgarnos con un color intenso, porque es donde menos luz se pierde.


Las cortinas, es preferible que sean de un tejido natural como el lino, seda, gasa, telas poco tupidas. Si lo que quieres es regular el flujo de luz natural, puedes optar por visillos claros y cortinas oscuras a los lados, para que entre la luz cuando y como tú quieras. Hay países en lo que hay muy pocas horas de luz, y eso de usar cortinas no es imprescindible. Personalmente las ventanas sin vestir me resultan como si estuviera inacabada, será la costumbre, pero si quieres conseguir nórdico, olvídate de ellas.

Al elegir tapizados o estampados para los textiles, ten en cuenta que las formas grandes y voluminosas reducen la luz. Para las alfombras la mejor opción es usarlas lisas de tela o fibra vegetal con ribetes finos y claros, sobretodo en espacios que además de tener poca luz, son pequeños.


Planifica la distribución de los muebles. Mide el espacio, calcula los metros que tienes para cada objeto y haz las combinaciones que sean necesarias, teniendo en cuenta no obstaculizar la luz natural y cómo se distribuye ésta en el espacio. Los mejores muebles son los de líneas sencillas y bajos. Los muebles más voluminosos pégalos a la pared rodeando la habitación. Habita sobrecargar estanterías y deja el fondo de la estantería sin revestir, sobretodo si la madera es oscura, así cuando entre la luz llegará al último rincón.

Por ahora es todo lo que tengo que decir sobre a luz natural. Ya que casi empieza la primavera ¡renueva tus espacios para recibir más luz que nunca!

Observa & Decora

domingo, 8 de marzo de 2015

La regla del 60-30-10

Después hablar sobre el color en el post anterior, su formación e influencia sobre nosotros y dónde es conveniente utilizar según qué colores, hoy voy a hablar de la cantidad: de la regla del 60-30-10.

A la hora de pintar las paredes de tu casa y decorarla, no sólo tienes la tarea de elegir qué colores son los más adecuados según la zona de la vivienda, lo que te haga sentir o el clima que quieras crear, también tienes que pensar en cuántos tonos y en qué cantidad usarlos. Esta fórmula te ahorrará trabajo, y si te fijas bien en fotografías de decoradores, muchísima siguen esta regla al dedillo.

Esta regla trata, ni más ni menos, que de elegir tres colores y usar el color que quieras que sea el dominante, en el 60% del espacio, el color secundario en el 30% del espacio y el último usarlo como acento en el 10%.

Usa el color que quieras que sea el dominante para, por ejemplo, las paredes, ya que suele ocupar la mayoría del espacio, pero mientras este color esté presente en el 60% de la habitación, puedes usarlo donde quieras. Cortinas, suelo y techo podría ser otra combinación.

El color secundario suele ser el elegido para el color de los muebles, es el 30% del espacio, aunque pueden elegirse también otros objetos de la habitación para este porcentaje, por ejemplo, las cortinas, la colcha y alfombras, pero asegúrate que esté en el 30% del espacio.

Por último, el 10%. Suele encontrarse en los accesorios o elementos decorativos que queremos resaltar. Cuadros, velas, almohadones... No tengas miedo en coger un color llamativo. Sigue algunas de las pautas sobre el color del post anterior. El negro le dará elegancia y si quieres un espacio más divertido, usa colores brillantes y puros.

Veamos algunos ejemplos.


Se ha utilizado un gris perla para la zona de la chimenea, cortinas, sofá y mesas auxiliares con detalles metálicos. Un tono burdeos que se encuentra en algunos tipos de madera como caoba o la rústica arcilla, en este caso lo han usado en el parquet. Por último un burdeos más claro y empolvado para las sillas de diseño.El espacio sugiere elegancia y armonía.


En este ejemplo en elegido el color crema como el dominante en paredes, alfombra y un par de pufs. Un verde pistacho algo pálido para el sofá, un sillón y plantas. Como toque del 10%, un rosa palo que combina perfectamente, pero incluso algún detalle en celeste no le iría nada mal. Esta imagen podría ser el salón de cualquiera de nosotros, se aprecia que el espacio no es demasiado grande,  sin embargo visualmente es llamativo, lleno de luz, yo no le añadiría nada más a ese salón.


Esta habitación cumple a la perfección la regla del 60-30-10 en tonos malva. Han elegido un tono muy muy muy claro para las paredes y cortinas y algún detalle para la cama. Un tono malva empolvado para la ropa de cama y en su tono más puro para los cojines y lámparas. Un perfecto dormitorio de adulto que no destaca nada especialmente, pero la luz y la armonía del espacio lo hacen sofisticado.

No hay que ser tan cuadriculado con esta regla. En lugar de usar tres colores puedes usar tres matices o incluso más, pero si quieres que tu hogar sea de revista, este consejo no te fallará.

Observa & Decora

sábado, 7 de marzo de 2015

El color y su lenguaje


Es raro el post que no hable sobre el color, sobre la luz que puede ofrecernos a nuestras estancias, y es que el color es uno de los principales elementos de la decoración. El color manipula la percepción del de la luz, las proporciones del espacio, influye en la psicología y logra estilos decorativos diferentes. Tiene la capacidad de crear climas.

Primero hay que entender qué es el color, cómo se forma y después, cómo combinarlo. 

El color no está en las cosas; el color está en la luz. En realidad, las cosas no tienen color. 

Y aunque la luz es siempre blanca, al propagarse lo hace por medio de ondas que tienen la capacidad de descomponerse en siete colores: rojo, naranja, amarillo, verde, azul, añil y violeta. 

Cada color de este espectro está producido por una longitud de onda. Cuando la luz blanca natural incide sobre un determinado objeto, éste refleja una o unas determinadas longitudes de onda y absorbe las demás. Así se forman los colores, permitiendo ver los objetos como si realmente tuvieran color, pero se trata de un efecto físico de reflejo o absorción de ondas lumínicas. 
  
La longitud de onda mas larga es la que corresponde al rojo, y a partir de ahí las longitudes decrecen, hasta llegar al violeta, que es el color con la longitud de onda más corta (véase el arco iris) 


Para explicar la teoría del color, usaremos el círculo cromático (amarillo, cian y rojo), desarrollado por Isaac Newton. Existen otros modelos para entender el color, como el utilizado en pantallas (Rojo, verde y azul) o en impresoras, con el negro incorporado.

  
 



El amarillo, el cian y el rojo, llamados colores primarios, son los colores puros y no pueden obtenerse por medio de ninguna mezcla, sino que con éstos y el blanco y el negro, obtendremos cualquier color. Mezclados entre sí forman los colores secundarios, que son naranja, morado y verde. Los colores terciarios se forman mezclando los primarios con los secundarios.
 
Esto no impide que existan matices en cada color que creamos. Se añade blanco para aclararlo y negro para oscurecerlo.
El valor o la intensidad es la luminosidad que posee el color en relación al blanco o al negro. Desde el saturado (como el fluorescente, con alto grado de brillo y pureza) al apagado (como los colores empolvados o sombreados)


Por otra parte, los colores neutros son  los que abarcan del blanco al negro, pasando por el gris. Los blancos crudos y los tonos de color marrón, desde los cremosos hasta los tostado.
 
Los colores influyen en la impresión que nos produce un espacio
 
Los colores que contienen rojo y amarillo, son los cálidos, nos recuerdan al fuego; y en lado opuesto, el azul y los colores que contienen esa mezcla, son los fríos, que nos recuerdan al hielo o el cielo. Los verdes y violetas su grado de temperatura depende de la proporción en que se les adicione rojo, amarillo o azul.


Los colores cálidos tienen un efecto estimulante y dan la impresión de que avanzan, que se adelantan de la superficie que los contiene. Esto provoca sensación de cercanía. Son colores vitales, alegres y activos. No apto para nerviosos.
 
Por el contrario, los colores fríos (azules, verdes y violetas) producen una acción relajante y un efecto de retroceso, alejamiento, generando sensación de distanciamiento, por lo tanto de amplitud. Producen una impresión de reposo y calma, y utilizados solos pueden dar efecto de poca intimidad y de tristeza.

En habitaciones grandes los colores cálidos y oscuros ayudan a disminuir visualmente el espacio. En un esquema de líneas predominantemente horizontales, los colores cálidos sirven para aumentar aparentemente el tamaño de los muebles y elevar los techos.
Los colores fríos y los tonos claros nos permiten agrandar el lugar. Un pasillo estrecho, por ejemplo, adquiere aspecto de mayor anchura si está pintado con un color frío.
  

 Rojo: Es el color más vital y excitante. Usado puramente puede resultar violento. Úsalo con moderación, no solo en paredes, también en objetos o pequeñas zonas. Un rojo apagado puede producir sensación de calidez. 
Naranja: Le ocurre lo mismo que al rojo, úsalo con moderación o en sus gamas más suaves como el melocotón.
Amarillo: Evoca fuerza, voluntad, querer ser visto. Es adecuado en habitaciones con poca luz. 
Evita los colores estimulantes en dormitorios y baños, son zonas que conseguir relajarnos es importante y estos colores provocan todo lo contrario.

  
Azul: Es el más frío de todos. Expresa calma y reposo, propio para zonas de trabajo o dormitorios. En su tono más oscuro evítalo en espacios pequeños, absorberá demasiada luz.
Violeta: Dicen que es un color que produce tristeza y demasiada lejanía, pero a mí me parece que es un color muy bohemio si se sabe colocar los complementos adecuados en el espacio, en turquesa, verdes y amarillos. Además sus matices con blanco son muy femeninos, como el lavanda o el lila.






 
Verde: Expresa frescura, puede resultar neutro según la combinación en sus tonos más claros. Usarlo de forma pura puede resultar atrevido, hazlo en pequeños detalles y zonas.
Rosa: Relaja los músculos. Puede darnos sensación de tranquilidad y dulzura en sus tonos más claros y estimularnos si es oscuro. Es elegante y femenino.



Blanco: Es vida, elegancia, luz, claridad, pureza. Úsalo en contraste con otros colores en los detalles para darle protagonismo. Puede resultar frío, te recomiendo que no falten fibras naturales como esparto o mimbre. 
Negro: Puede resultar agobiante por la falta de luz, aunque según el espacio con el que contemos puede dar un toque de elegante, sobretodo combinado con dorado y moderno o minimalista, mezclado con el blanco.





Gris: Puede aportar elegancia al espacio, es un tono que evoca tranquilidad. Coloca a su alrededor algún color vibrante que haga darle vida.
Marrón: Es uno de los colores cálido. Expresa tradición, familiaridad, perfecto en espacios naturales y clásicos en todas sus tonalidades, aunque puede restar mucha luz si lo usas puro.
 




 Para divertirte usa colores primarios y en contraste teniendo el blanco como base.

Para recibir invitados, como la zona de recibidor o salón, usa tonos anaranjados o neutros, dicen que favorece al diálogo.


 Para zonas de estudio es ideal jugar con los tonos. Así una pared azul marido con las demás en color pastel y unas láminas de colores cálidos o violetas, favorecerá tu creatividad.


 Para la zona de la cocina usa colores que recuerden a la comida sana, como verde, anaranjados, tonos rojos y materiales naturales.

 
Para llenarte de energía, rojos y amarillos mezclados con materiales metálicos. 

 

 Para ver el sitio de la imagen pulsa aquí
 

Los colores tienen un gran efecto en como nos sentimos. Científicos han estudiado el porqué de las diferentes de reacciones al ver ciertos colores, y es por la energía que irradian y el sentimiento de atracción a ciertos tonos. Esta energía estimula diferentes hormonas, que pueden cambiar nuestros sentimientos.

 Al elegir los colores que usarás para tu hogar, mas allá de tendencias y ya sea para paredes, ropa de cama, obras de arte o jarrones, necesitas tener en cuenta cómo te hacen sentir ciertos colores. Si te cuesta dormir, colores neutros que te ayuden a relajarte son mejores para una habitación, mientras que colores que te ayuden a ser creativo y a tener mas energía pueden ser una mejor elección para la oficina.
Espero que te haya ayudado en algo este post lleno de color ;) Próximamente más.


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